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Gamificación: la ciencia de reclutar talento jugando

La gamificación para reclutar colaboradores es una técnica relativamente nueva, pero que llegó a posicionarse como la reina de los procesos de contratación. Y no se va a ir.

¿Conoces Duolingo? Es una app para aprender idiomas.


¿Y Preguntados? Un juego de trivia en el que puedes desafiar a un oponente.

¿Qué tienen en común? Más de 100 millones de descargas en todo el mundo. Pero lo más importante…


Están pensadas para motivar el aprendizaje de forma divertida.


Monedas y gemas virtuales, copas, desbloqueo de niveles, insignias y más. Todos estos elementos —usados por los desarrolladores de videojuegos para “enganchar” a los gamers (y no tan gamers) e incentivarlos a conseguir logros— también son utilizados por la gamificación del siglo XXI.


En forma rudimentaria, hace más de 100 años, los especialistas del marketing ya los aplicaban.


En 1896, la compañía Sperry & Hutchinson (S&H), en Estados Unidos, vendía sellos comerciales a los minoristas que los usaban para recompensar a sus clientes leales.


Doce años después, Boy Scout —movimiento fundado en 1908— otorgaba las primeras insignias para reconocer los logros de sus miembros en distintas actividades.


Es que motivar es la clave si queremos conseguir buenos resultados en el ámbito que sea.


¿Qué es gamificación? ¿Es lo mismo que juego?


En términos simples, la gamificación —traducción del anglicismo gamification— es el uso de elementos de juegos y de diseño de juegos en contextos que NO son juegos. Tal es el caso del reclutamiento y la selección.


Gamificación no es sinónimo de juego. ¡Son conceptos diferentes!


Los juegos son actividades que se realizan por diversión, en las que se pueden poner a prueba algunas destrezas, y que se desarrollan según reglas determinadas, pero libremente aceptadas.


Su propósito es entretener a los jugadores y lo consigue involucrándolos en un nivel fantasioso.


Mientras que la gamificación involucra a los participantes en un nivel emocional para motivarlos.


Por eso, la gamificación no es solo un gran aliado en los procesos de selección sino también en diferentes áreas de la empresa, como en las funciones del día a día de los colaboradores, ya que permite incentivarlos a alcanzar sus propias metas e incrementar sus resultados.


De hecho, para un estudio de TalentLMS, el 78% de los encuestados contestó que el uso de estas técnicas haría que una empresa fuese más deseable.


¿Cómo no? Si la idea de la gamificación es que una tarea se sienta más como un juego que como una pesada obligación.


Gamificación para reclutamiento y selección


Hoy no solo es fundamental trabajar la motivación —que incita a una persona a perseguir un determinado objetivo— a nivel educacional, sino también en marketing, en la formación de personas e incluso en la atracción del talento.


Los avances en tecnología sugieren una actualización de los procesos de reclutamiento y selección; de adaptarse a la evolución de las nuevas generaciones.


Atraer buenos colaboradores al equipo no es sencillo.


Más de la mitad de los candidatos abandona los procesos si los considera engorrosos.


Por eso, la gamificación es una pieza esencial.

Uno: aporta atractivo a la selección de cara a los candidatos.


Dos: permite a las empresas contar con una estrategia de reclutamiento que resuene con esos potenciales colaboradores de la era digital.


¡Y eso es solo el principio!


¿Para qué se utiliza la gamificación en el reclutamiento y selección?


El objetivo de la gamificación es motivar a la persona a alcanzar una meta.


Un estado nada fácil de conseguir en una persona, más cuando hoy los períodos de atención son más cortos y los candidatos más selectivos.


¿Cómo logra, entonces, la gamificación este objetivo?


Involucrando al individuo en un nivel emocional a través de recompensas intrínsecas (la gratificación personal que surge por haber resuelto la tarea).


Específicamente en el reclutamiento y la selección de colaboradores, la gamificación motiva al candidato a jugar a la vez que se miden aspectos como la empatía, la resolución de problemas, la capacidad de escuchar, el riesgo, la organización o el pensamiento crítico del candidato.


Es decir, rasgos de personalidad y habilidades cognitivas. Todo siempre desde la observación del comportamiento.

¿Qué más aporta la gamificación?

  1. Con una evaluación gamificada se valoran las habilidades de manera indirecta, y se deja fuera la necesidad de “querer quedar bien” (deseabilidad social) ante el reclutador o empleador.

  2. Los juegos psicométricos mejoran la experiencia de los candidatos, impactando en forma positiva en su valoración de la marca empleadora.

  3. Son fáciles de usar: se ingresa a la aplicación y ¡a jugar!


¿Por qué nos gusta jugar?


¿Conoces esa sensación de satisfacción que te recorre desde la cabeza a los pies y te llena de energía y felicidad cuando conseguiste superar una etapa de un videojuego o fuiste reconocido por tu trabajo?


Esa sensación la provoca la dopamina, sustancia química responsable de la sensación de placer.


Gracias a la neurociencia y diversos estudios se ha demostrado que los juegos activan la dopamina en el cerebro.


Por eso, los juegos consiguen que las personas se entusiasmen y emocionen tanto. Y en el caso de los candidatos, que satisfagan sus necesidades al ser un sistema moderno; que reduce la ansiedad que conllevan los procesos de contratación, y que les da la opción de mostrar sus capacidades —incluso a través de Realidad Aumentada— sin limitarlos exclusivamente a responder preguntas de selección múltiple.


Un dato: en las evaluaciones tradicionales (tests tradicionales, entrevistas), la ansiedad y el tiempo (duración de los procesos) son responsables de las altas tasas de deserción.


Evaluación gamificada vs evaluación tradicional


Una evaluación gamificada ofrece una “fotografía” de las habilidades que posee un candidato.


Se trata de una manera de evaluar más precisa, objetiva, rápida, efectiva y que ofrece datos imparciales y predictivos, gracias a la Inteligencia Artificial y la ciencia de datos.

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Los currículums, por su parte, pueden estar llenos de verdades a medias o ser demasiado escuetos, dejando afuera el verdadero potencial del candidato.


Esta es una enorme desventaja también para los jóvenes que recién empiezan su vida laboral o para los talentos que están cambiando de área de trabajo, y no tienen mucha experiencia.

Más beneficios de gamificar evaluaciones


Una evaluación gamificada que mida habilidades crea un escenario parejo para todos, dando paso a que reluzcan las verdaderas competencias del candidato en vez de que solo primen los antecedentes laborales, el nivel de educación o los contactos (referencias) del CV.


Adicionalmente, surge una ventaja poco reflexionada: si son divertidos y gratificantes, los procesos gamificados pueden atraer a más candidatos que no se hayan enterado antes de esa oferta de trabajo.


¡El “boca a boca” es poderoso!

¿Tu empresa ya está utilizando gamificación en los procesos de selección?


Si aún no llega a esta etapa, ¡te invitamos a conocer cómo aplicarla en tu organización!

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